Críticas

Dolemite Is My Name: Una historia de perseverancia desde el humor

Esto También Es.- Si buscas una historia de perseverancia, apoyo, superación, confianza y optimismo la respuesta está disponible en Netflix #DolemiteIsMyName.

Dirigida por Craig Brewer quien por cierto dirige Un Príncipe en New York 2 (Coming to America 2), la historia es una biografía maravillosa de Rudy Ray Moore escrita por Scott Alexander y Larry Karaszewski.   

Dolemite in My Name (Dolemite es mi nombre) toca los corazones, pero este relato ventoso y basado en hechos de la estrella de comedia de clubes nocturnos y rapero que en los años 70 produjo y protagonizó la cinta Dolemite, un a funde de acción, drama y comedia, tal como describen en esta producción “todo en uno”.

Bajo esa misma premisa se mueve toda la película. Rudy (Eddie Murphy) es el héroe de acción poco probable.

Rudy fracaso al principio con los chistes y la música de su autoría. Un buen día la voz de una indigente llama su atención. Como una epifanía Rudy decide tomar inspiración en las bromas rítmicas y cotidianas que en algún momento habían sido un ícono. Es de esta forma como nace Dolemite, un personaje escandalosamente obsceno nacido para el acto de stand-up de Rudy.

Dolemite es el trabajo de un conjunto de personas, Jerry Jones (Keegan –Michael Key), Lady Reed (Da’Vine Joy Randolph), Jimmy Lynch (Mike Epps) y Ben Taylor (Craig Robinson) en un principio, una familia de aficionados unidos por la experiencia en clubes que apoyan esta idea. El trabajo contra corriente termina llamando la atención de otros personajes como la amorosa tía (Luenell Campbell), Nick (Kodi Smit-McPhee), Daddy Fatts (Chris Rock), Roj (Snoop Dogg), Theodore (Tituss Burgess) al igual que D’Urville Martin (Wesley Snipes).

Resulta absolutamente satisfactorio ver a Murphy de nuevo en un rol cargado de matices tal como es él, de hecho, si lo estudias con detenimiento el guión de la cinta, o Rudy y él guardaban demasiadas semejanzas en el ascenso de sus carreras o los escritores simplemente decidieron mezclar ambas para hacer único este material. Murphy muy divertido, y nadie en la comedia contemporánea tiene un mejor instinto para conducir la comedia con tal técnica.

Cada personaje está pensado con detenimiento. La cinta tiene una duración de 1:57 minutos y sin excepción, cada escena cuenta.

Esta es la primera de tres cintas que marcan el regreso de Murphy a la pantalla. Ya nos había dado un abreboca gracias al veterano Seinfeld con Comedians in Cars Getting Coffee, único episodio donde el tiempo se duplica para el comediante invitado, pero esta cinta es una mezcla de lo clásico, moderno sin pérdida de identidad.

Hay una gran escena en la que Ray y sus amigos van a ver a Jack Lemmon y Walter Matthau en el remake de The Front Page, con el ceño fruncido por lo desconcertante que encuentran la comedia de esta gente blanca, y Ray se da vuelta y mira el haz de luz procedente de la cabina de proyección, como hipnotizado por este misterioso origen del movimiento: la fuente del éxito del cine. ¿Cómo puede aprovechar este enigmático flujo de luz?, sencillo, la respuesta está disponible en Netflix y se titula “Dolemite Is My Name”.

Lo Mejor: Las actuaciones, el guión y dirección.

Lo Malo: ¿para cuándo más de Murphy?

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