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Ip Man 4: Una patada solemne para un final épico

El viejo Ip Man regresa con un retrato de "dolor y gloria" con las manos temblorosas, aun así un maestro del kung fu activo cae como los gatos aunque esté envejecido.

Esto También Es.- El viejo Ip Man regresa con un retrato de «dolor y gloria» con las manos temblorosas, aun así un maestro del kung fu activo cae como los gatos aunque esté envejecido.

Ip man 4 ofrece todo lo que un seguidor de este estilo de vida basado en el compromiso y la disciplina puede querer. eso sí, como toda secuela que se respete, es necesario ver en orden las películas para entender la transformación Ip Man (Donnie Yen) para comprender las razones por las cuales el director Wilson Yip a partir del guión de Tai-lee Chan, Lai-Yin Leung y Hiroshi Fukazawa, preparan una patada épica para terminar con esta egendaria saga de 10 años.

En esta última entrega la trama encuentra a Ip es viudo, está envejeciendo y se le ha diagnosticado un cáncer, pero él no comparte su situación. preocupado por el futuro de su hijo, sale de Hong Kong rumbo a los Estados Unidos en la década de 1960, gracias a una invitación que le extiende uno de sus alumnos más antiguos, nada menos que Bruce Lee (Kwok-Kwan Chan) quien ya se ha hecho un nombre tratando de dar a conocer el Kung Fu en el mundo occidental. La oportunidad es propicia para encontrar una escuela, pero, no todo es color de rosas.

Ip Man es convocado a una reunión junto a los “Grandmasters” y mientras él piensa que se le está mostrando hospitalidad como el practicante de Wing Chun más famoso del mundo, en realidad solo se espera de él que persuada a Bruce Lee de seguir enseñando kung fu a los occidentales.

Negado a la propuesta sigue con su propósito de conseguir escuela para su hijo y las cosas solo siguen empeorando. En su entrevista en la escuela, luego de ser comparado el Kung fu con “una especie de gimnasia” debe donar 10.000 dólares o conseguir una recomendación de la CBA, la confederación China de Artes Marciales liderada por Wan Zong Hua (Yue Wu) si quiere conseguir el cupo para su vástago. Decepcionado, a su salida de la institución la primera segunda pelea de la noche cruza su camino con Yonah (Vanda Margraf) la hija de Wan Zong Hua y Becky (Grace Englert).

A partir de ese momento el kung fu y el karate se enfrentará en diferentes duelos de titanes donde Donnie Yen comparte escenas de pelea esmeradamente orquestadas con el artista marcial Colin Fartel (Chris Collins) y, finalmente entre racismo, clasismo y muy buenas peleas, consigue la batalla “Final” frente al sargento de artillería Barton Geddes (Scott Adkins).

Luego de haber intercambiado golpes en duelos con Sammo Hung y  Mike Tyson, entre otros, en ediciones anteriores, esta cinta se despide por todo lo alto.

Para ir con la estructura dramática de la película, el director de fotografía regular de Yip y Johnny To, Siu-Keung Cheng, crean un mundo vivo con colores vibrantes y un diseño adornado. Esto a veces se siente como una película de Stanley Donen, con un encuadre preciso de cuerpos ingrávidos en espacios de presentación maravillosamente iluminados a diferencia de sus anteriores entregas donde se usaron colores sombríos, con el gris y marrón al centro para hacerlos conincidir con el estado de ánimo depresivo de la China anterior y posterior a la guerra.

La destreza de Donnie Yen es simplemente magnífica razón que ha valido excelentes comentarios por la audiencia. Ip Man, fue un maestro reconocido de las artes marciales y su estilo, el Wing Chu, se traduce como “canto de primavera” o “primavera eterna”, más que el simple movimiento del cuerpo, este arte marcial implica una filosofía de vida y eso se deja por sentado en la película.

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