Críticas

«A Todos los chicos P.D: Todavía te quiero» ¿cómo decidirse por Noah Centineo o Jordan Fisher? Lara lo cuenta todo

Esto También Es.- Netflix estrena A Todos los chicos P. D: Todavía te quiero (To All the Boys: P.S. I Still Love You) y rompe el corazón de millones de chicas deseosas de ser tan suertudas como Lara Jean (Lana Condor).

En 2018 To All the Boys I’ve Loved Before el príncipe oficial de Netflix, Noah Centineo se encargó de robar el Corazón de muchas – “me lo contó una amiga”-, y en esta segunda entrega Lara se encuentra no solo con un galán sino dos apuestos chicos.

El director Michael Filmognari sigue el guion de Sofía Alvarez y J Mills Goodloe en la segunda parte de las cartas de amor que conmovieron a la audiencia tras su publicación en el New York Times y más tarde en la novela YA de Jenny Han.

Retomando en el punto que dejamos su antecesora, Lara (Condor) se prepara para asistir a su primera cita oficial con su novio Peter Kavinsky (Centineo). La velada resulta perfecta tal como ella deja saber, pero pronto un imprevisto tambalea la relación por sus inseguridades.

De las cinco cartas que Kitty (Anna Cathcart) envió, alguien respondió. Se trata de John Ambrose McClaren (Jordan Fisher) el único chico que entre los pretendientes imaginarios de Lara realmente compartió el mismo sentimiento, aunque nunca lo manifestó. El tema de comunicación es serio en esta historia.

Justo cuando Lara está indecisa, se presenta la jornada de voluntariado en la secundaria y nuestra chica se separa de su adorado novio porque ambos eligen mantener los equipos de voluntariado de costumbre. Para libertad en nuestro libreto, el evento encuentra a Lara con Trevor y cada experiencia juntos resulta una pequeña cápsula de tiempo que va tejiendo una historia entre ellos, pero aguarda ¿Y Peter?, Lara está en una encrucijada descubriendo su propio concepto del amor.

La cinta es encantadora y estrenarla justo dos días antes de San Valentín es una buena jugada. Hay una línea muy fina para caminar. Peter, llegó a ser el interés amoroso perfecto en” A Todos los chicos de los que me enamoré”, tiene que ser lo suficientemente defectuoso como para que la relación que tiene con Lara Jean parezca que podría ser amenazada por John Ambrose. Al otro extremo, John Ambrose debe ser solo una fantasma del pasado, lo suficientemente especial para representar un obstáculo creible al tiempo que correcto para seguir la línea del libro, es un tema de equilibrio.

Lastimosamente en ocasiones, la balanza se inclina de un solo lado impidiendo que conectes por completo porque no delinea una misma dirección. A veces Peter parece más un imbécil de lo que sabemos que es Peter. A veces, John Ambrose es demasiado amable y rápidamente, aunque desees ser la princesa Lara con estos dos caballeros a tus pies, rapidamente los detalles dejan claro que es ficción. Tal vez es por el tema emocional que trata esta secuela, lo cierto es que en algunas oportunidades resulta confuso su destino.

Las relaciones familiares en general parecen tener un trasfondo un poco a favor de John Ambrose y, la complicidad que desarrolla Lara con Stormy (Holland Taylor) uno de los residentes de casas de jubilados donde presta el voluntariado es como la voz de la consciencia.

Este capítulo es menos vertiginoso y más sólido. La atmosfera de libertad de Lara en ocasiones se ve eclipsada por la tensión y ansiedad que parece estar cocinando en su interior; en parte por esa misma razón se sacrifica la comedia para entrar en un ambiente más serio, aunque conserva el encanto adolescente y recuerda que en tema de relaciones sigue reinando la expresión: ¿por qué hacerlo fácil si difícil también se puede?

Finalmente, “A Todos los chicos de los que me enamoré” se deja querer con el romanticismo que imprime su reparto.

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