Cine

El Hombre Invisible: La interpretación que necesitabamos

Esto También Es.- El hombre invisible es una película norteamericana que reúne ciencia ficción con terror. Fue escrita y dirigida por Leigh Whannell, y la destacada actuación de Elisabeth Moss junto a Storm Reid la convierten en un gran filme.

Está basada en la novela del mismo título, escrita por H. G. Wells, siendo también un remake de la película de 1933, “El hombre invisible” aunque en esta oportunidad vemos algo de estilo libre haciendo de una adaptación, una interpretación.

Aquello que no se puede ver ni palpar jamás había sido tan terrorífico como ahora, cuando Moss personifica el terror al sentirse acosada por un exnovio abusivo.

Por supuesto, las redes de apoyo se agotan y el clima de tensión aumentan al ver que nadie, o muy pocos, podrían creer la magnitud de las fuerzas contra las que ella lucha, un sujeto del que nadie puede dar fe de su existencia.

Una serie de eventos casuales se convierten en una situación letal y Cecilia se esfuerza para probar que está siendo seguida y acechada por alguien que nadie ve, ni siquiera ella.

Cecilia sobrevive a una vida de terror psicológica y abuso por parte de su ex, pero un buen día este se suicida y ella decide rehacer su vida para bien, no obstante, la realidad pierde claridad para ella y sus sospechas aumentan: su ex no está muerto como ella y todos creen.  

Lo más increíble es que antes de suicidarse, su novio Adrian –interpretado por Oliver Jackson Cohen- le dejó un jugoso testamento con 5 millones de dólares. Dinero que ella acepta, sin saber lo que trae consigo.

Esta película te deja al principio sin saber qué ocurre, ¿está todo en la mente de Moss, o hay algo más allá? En este sentido, el guión trata de superar todo lo que ya se ha hecho en el cine e intenta ser novedoso. No hay efectos visuales grandiosos, sino terroríficas formas de acecho.

Las relaciones personales de Cecilia se ven afectadas, así como las relaciones con su familia e incluso las de su trabajo. Las cosas que Adrian hace Cecilia no puede explicarlas. Los propósitos de Adrian son macabros, nefastos, y no se trata del típico hombre invisible que ama a su adorada esposa viva, sino de un hombre que se vuelve invisible para incrementar sus formas de persecución.

Ahora que nadie lo ve, Adrian cuenta con herramientas que pueden ser mortales. El abuso se muestra desde una perspectiva cargada de más terror. En un momento, los espectadores pueden sentir los escalofríos de la actriz al estar siendo espiada.

Moss encarma perfectamente al personaje sufrido de Cecilia, pues, deja que el público perciba el deterioro psicológico que sufre y cómo su estado emocional va en decadencia mientras transcurren los minutos que dura la película.

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