Cine

Restaurants on the Edge primera temporada de viajes placenteros

Entre las recomendaciones normalmente son ficciones las que ocupan lugares privilegiados sin embargo, para aquellos interesados en descubrir otras culturas en placenteros viajes de 45 minutos, existe “Restaurants on the Edge”.

Esto También Es.- Entre las recomendaciones normalmente son ficciones las que ocupan lugares privilegiados sin embargo, para aquellos interesados en descubrir otras culturas en placenteros viajes de 45 minutos, existe “Restaurants on the Edge”.

En el programa, el restaurador Nick Liberato presta su experiencia a restaurantes de todo el mundo para ayudarlos con temas de marketing para mejorar sus negocios al conectarlos con la cultura local más allá de sus hermosas vistas. La diseñadora Karin Bohn se encarga de reinterpretar la visión de los dueños de los restaurantes con estilos armónicos adaptados al sector y tendencias. Completando el trío encontramos al chef Dennis Prescott, con una habilidad excepcional para adaptarse a la gastronomía local siempre un estilo especial en cada platillo.

En la primera temporada vemos a este trío grandioso pasar por la pequeña isla de Santa Lucía, un lugar de idílicas playas, con asombrosas vistas pero de limitadas herramientas. Fue el estreno y la capacidad de adaptación en ese espacio me pareció la de mayor asombro de todos los episodios (incluidos los de la segunda temporada). Más que un restaurante, este es un emprendimiento familiar construido literalmente a mano por esta familia. El resultado, un sitio que definitivamente no pasa desapercibido. Visualmente es atractivo, los platillos que agregó Dennis, un espectáculo y la bebida insignia servida en totumo o calabazo tallados por un artista local. termina de completar el toque auténtico de la Isla.

Desde allí pasaron por Tyrol en los Alpes austríacos. Una jovial pareja trotamundos con el sueño de traducir a sus comensales su travesía internacional. Los platillos originales francamente lucían de fotografía, pero desconectados del entorno. La transformación de este lugar es vibrante, única. Hay una mezcla entre el estilo tradicional y contemporáneo junto a los gustos personales de la pareja. Particularmente las lámparas con los skies y la campana elaborada por una familia que lleva alrededor de 300 años en el medio, fueron las notas perfectas. Además de la transformación en la cocina y la decoración del lugar, es Nick quien se lleva la mayor parte del crédito en esta oportunidad al crear una identidad. Tema tan vital como complejo en todo negocio.

De Austria el trío se embarca a Costa Rica para llevar “Pura Vida” a un restaurante en Guanacaste, donde Elisa y Sandro unieron Italia y Costa Rica en un espacio con vista de lujo. Las paradisíacas playas de la zona se roban la atención de todo aquel que ingresa al restaurante, desafortunadamente al principio, esa maravilla visual no estaba representaba en el lugar. Los cambios aquí fueron de fondo y forma. Ver el trabajo especialmente de Dennis conociendo la tradición local es una joya de episodio.

Del calor caribeño Nick, Karin y Dennis subieron hasta Tobermory-Ontario en Canadá en un lugar que francamente de no ser por el clima del lugar, podría pasar como una playa del Pacífico. En ese espacio visitan el restaurante Tiki de Coconut Joe’s donde Michael, el dueño del lugar, también se encargó de construir toda la decoración de su restaurante de patio. Hay algo que particularmente encanta desde el principio con Michael (y no son las piñas de su camisa), es su positivismo, la energía que imprime al compartir sus ideas. Este dueño es el único en reconocer que le cuesta ceder el control de las cosas por consiguiente tiene participación en todas las actividades del restaurante consiguiendo una saturación de responsabilidades. Este es un momento de liberación, cero dramas, solo la honestidad de alguien que trabaja por su sueño y está dispuesto hacer los ajustes necesarios para alcanzar el éxito. Si esto no inspira a otros emprendedores pues…

En cuanto al tema del trío dinámico, Karin contacta a Bobbi Switzer quien se encarga de crear el “Tiki Totem” para Coconut Joe’s. Es un espectáculo ver esta artista tallando. Esto sumado a la conexión con los agricultores locales que realiza Dennis, recuerda el poder del trabajo en conjunto de las comunidades. Este tipo de negocios apoyando a los vecinos es todo un ejemplo que debería replicarse en vías de verdadera sostenibilidad.

El siguiente episodio es super curioso y tiene lugar en Tai O en las afueras de Hong Kong. Es uno de los últimos pueblos de pescadores en la ciudad. Allí una pareja tiene una pequeña tienda de souvenirs donde decidieron crear un espacio especial al fondo al estilo restaurante. Por cinco años y medio el pequeño emprendimiento ha estado en números rojos, nadie los conocía, de hecho, ellos mismos desconocían qué tipo de negocio tenían y cómo hacerlo funcionar. Este es uno de los desafíos más fuertes para todos. Entre la comida callejera y el Feng Shui. El resultado es un cálido espacio donde puedes adquirir curiosidades mientras disfrutas de un almuerzo sencillo y único.

Por último en esta temporada viajamos a Marsaxlokk en Malta al restaurante del arquero del equipo de fútbol nacional Justin Haber. Es el sueño de una celebridad agonizando en medio de la idea de elevar el nivel de su restaurante a través de productos importados. No le digan a nadie, Justin es un mal negociador confeso, pero alguien que comprende que necesita asesoría para sacar su restaurante adelante. Cuando Karin, Nick y Dennis deja ver el potencial de los productos locales, el restaurante toma forma como por arte de magia. Un gran episodio para cerrar la temporada.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: