Críticas

La Vieja Guardia: una orden antigua se renueva con KiKi Layne

Esto También Es.- Ancestrales guardianes de la tierra se unen con brillantes interpretaciones pero con guión a medio andar, es así como descubrimos “La vieja guardia” (The Old Guard).

Usualmente cuando se lleva una adaptación de un libro o un cómic al cine, la queja común es que faltan detalles maravillosos que el escritor original llevó en sus escritos. En el filme “The Old Guard” Greg Rucka, escritor de DC Comics, es el guionista y escritor original de la novela gráfica homónima. Para la primera película de la saga, prepara a la audiencia con un primer acto potente que luego va descendiendo al perder el norte.

En esta cinta la directora es Gina Prince-Bythewood abre la cinta con un avance rápido hacia los inmortales cuerpos llenos de balas. Es una emboscada orquestada por Copley (Chiwetel Ejiofor), un contratista que sigue los pasos de los guerreros Andy (Charlize Theron), Booker (Matthias Schoenaerts), Joe (Marwan Kenzari) y Nicky (Luca Marinelli) para completar sus fines científicos. Cuando las cámaras registran la recuperación completa del equipo, la operación de Pharma queda al descubierto y la misión es destruir la evidencia.

Acto seguido viajamos hasta Afganistán para descubrir una inesperada integrante en el equipo de la vieja guardia. Se trata de Nile (KiKi Layne) quien sorprende a sus compañeras marines al reponerse de la muerte luego de ser degollada. Sin rasguño alguno levanta sospechas entre sus compañeras. De inmediato todos se resisten al contacto con ella y empacan sus cosas para enviarla lo más lejano posible.

Aquella experiencia es un trauma para Nile, una soñadora que solo quiere servir y ayudar. En medio de su trauma, al mejor estilo de Aang (El último maestro aire), tiene un sueño vívido y revelador que la conecta con unos desconocidos. Esa experiencia es compartida en pensamiento con el resto de los miembros de la vieja guardia anunciando así que hay una nueva inmortal que pertenece al equipo.  La señal solo desaparece cuando el equipo completo se reúne y la última vez que apareció fue en 1812 cuando Booker apareció.

Ante la revelación Andy (Theron), el miembro más antiguo de la banda de élite de mercenarios va al rescate de su nueva integrante. Ella espera resistencia. Recuerda la angustia e incertidumbre que invade a las personas cuando llega la señal, pero ella n o tiene tiempo para niños; está cansada, su historia se remonta a la época de Las Cruzadas y lidiar con un adolescente moderno digamos que no es su sueño.

Charlize Theron aparece con su pelo corto asimétrico, lentes oscuros en el modo rudo que es una parte importante de su personaje en la pantalla. Estos soldados de la fortuna tienen un secreto: durante siglos, han luchado del lado de la justicia, defendiendo a los oprimidos.

A lo largo de los años, supuestamente también lo han estado haciendo bien al salvar la vida de personas cuyos hijos o nietos algún día harán cosas como curar la poliomielitis, aunque la previsión para hacerlo es un misterio, porque la profecía no está entre sus regalos. El guión también reconoce brevemente que tienen que trabajar para los malos de vez en cuando con el fin de acumular efectivo para comida, armas, municiones, etc. La inmortalidad y la experiencia son los únicos superpoderes. Esencialmente no son más fuertes e inteligentes que cualquiera de las personas de las fuerzas especiales con las que terminan peleándose, pero, su contacto con la humanidad en distintas época, los ha sensibilizado de alguna manera, razón por la cual se mantienen fieles a su causa.

Hasta este punto nos hemos acercado a la mitad de la cinta y toda marcha excelente. Es una mezcla de ciencia ficción con un giro épico en una historia de intriga sobre la cual esperamos sean revelados sus secretos (incluyendo la habilidad como catadora de alimentos que Andy demuestra con un n trozo de baklava). Es el momento de desarrollar la premisa original de ciencia ficción con la historia de un equipo de soldados inmortales de la fortuna que han marcado el curso de la historia. Desafortunadamente esas aparentes ‘pistas’ se dispersan sin objetivo alguno. La banda sonora empieza agregar los temas más inadecuados y, completa el cuadro con el capo corporativo Merrick (Harry Melling) el villano más soso de los comics. Repito no es la dirección o las interpretaciones. Los actores tienen un buen desempeño (hasta el par de minutos en escena de Van Veronica Ngo como Quynh son excelentes) es una falla en el guión sumado a la música que están desconectados.

Ultimadamente la interacción entre Theron Layne es interesante. Ambas tienen una presencia real en la pantalla. Es una pena que la relación envejezca demasiado rápido. Al final una escena deja abierta la puerta para una segunda entrega, veremos cómo responde Netflix.

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