Críticas

Borat 2: la sátira política del momento

Borat puede que dejara atrás a Larry Charles, su director original, pero Sacha Baron Cohen retoma su papel en una segunda entrega, ahora guiado por Jason Woliner con el mismo objetivo: La Casa Blanca.

Esto También Es.- 14 años después de la llegada de Borat, vuelve uno de los reporteros más sarcásticos que hemos podido ver en pantalla. Sacha Baron Cohen interpreta de nuevo a Borat Sagdiyev, un periodista de Kazajistán, mostrando una cara más real de la cultura actual de Estados Unidos.

Luego de su documental, el reportero es humillado en su país por dejarlo en ridículo; es sometido a trabajos forzosos durante los 14 años que han pasado, pero su gobierno ofrece perdonarlo si cumple una misión: llevarle un regalo al presidente de Estados Unidos “McDonald” Trump, para ofrecer respeto de su país a la gran nación.

Al regresar a América, -luego de un largo viaje-, Borat recibe el obsequio, dando origen al título de la película: “El regalo de un mono pornográfico al Vicepresidente Michael Pence para beneficio de la nación recientemente disminuida de Kazajstán”. Sin embargo, antes de que el regalo saliera del país la hija de 15 años Borat, Tutar (Maria Bakalova), se metió en la caja y se comió a nuestro querido mono. En este punto Borat no tiene otra opción que ofrecer a su hija como regalo.

A partir de aquí es donde realmente inicia la historia que deja en evidencia a más de una persona en el país. Desde la pastelera que accede a escribir en un pastel la frase «Los judíos no nos reemplazarán»; el dueño de la tienda que choca los cinco con Borat cuando bromea sobre la cantidad de niños mexicanos que Trump podría meter en una jaula; una conversación con un pastor pro vida que justifica el abuso como gracia de Dios, hasta una empleada de salón de bronceado que tiene una respuesta directa a la pregunta, «¿Qué color es mejor para una familia racista?».

Estos son algunos de los ejemplos, pero el que causó más conmoción fue el de Rudolph Giuliani, abogado personal de Donald Trump, y ex alcalde de Nueva York, quién es invitado a una entrevista ofrecida por la “reportera” Tutar, donde se deja ver en una posición comprometedora. Asimismo, durante el filme existen referencias a varias personas involucradas en la vida de Trump como Jeffrey Epstein.

En medio de la grabación del filme, se presentó el coronavirus, que por supuesto lo aprovecharon para la trama. Además de esto, la historia nos narra el crecimiento de la relación entre padre e hija, dejando atrás los prejuicios sobre las mujeres, quienes en opinión de Borat no servían para mucho más que tener hijos; lleva unas buenas clases sobre feminismo.

Hay tantos mensajes en este filme, que es difícil explicarlos, hay que verlo para creerlo. Existen muchos momentos en los que te taparas la cara por no creer lo que está en la pantalla, nada como la escena de pelea desnudo entre Borat y Azamat de la primera parte, pero de seguro te reirás. Puedes ver este filme a través de Amazon Prime.

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