Críticas

10 frases de “Cruella”: el reinicio del personaje

“Ser un genio es una cosa, pero educar un genio… es un desafío diferente”.

Esto También Es.- Al igual que la tienda de Artie, Cruella tiene una “Segunda Oportunidad”. La película 101 Dálmatas fue todo un éxito en 1996, sin embargo, cuatro años después cuando llegó su sucesora, los números fueron más conservadores. Ahora que el director Craig Gillespie nos lleva de viaje al pasado de la villana de Disney con más estilo, Cruella De Vil tiene una segunda oportunidad para brillar en el cine y vaya que la ha aprovechado.

Dana Fox y Tony McNamara adaptan la historia original de Aline Brosh McKenna. En Cruella se reimagina su origen, tiempo aquel en el que se llamaba Estella (Emma Stone). Desde pequeña sus excentricidades fueron incomprendidas por el entorno. Comenzando por un guardarropa audaz, cargado siempre con ajustes personales, cabellera bicolor y tendencia a la grandeza, así como a saltar todas las reglas. Como era de esperarse, se necesita una fuerte dosis de seguridad para salir adelante con ese estilo único. Sin embargo, esta personalidad arrolladora solo consigue hacerse con un par de fans: su madre: Catherine (Emily Beecham) y Anita Darling (Kirby Howell-Baptiste), una compañera de clases.

A pesar de la seriedad del entorno, un accidente desafortunado nos recuerda que estamos en el universo Disney. Estella queda huérfana a temprana edad, justo cuando su madre y ella viajaban a Londres en búsqueda de un espacio donde la pequeña pudiera encajar. Pero no hay tiempo para vivir el duelo, decidida a evitar cualquier orfanato, sigue sus instintos y crea un lazo fraterno con dos niños de situación similar: Horace (Paul Walter Hauser) y Jasper (Joel Fry). La transición a la adultez solo toma unos diez minutos en escena. Pronto la protagonista asegura: “’¿cómo dice la canción? Soy una mujer, déjame rugir’. No era gran cosa en 1964 pero estaba a punto de serlo”.

Un salto a los años 70 permite que emerja una joven ladronzuela con el mejor estilo de la comarca. Durante toda su adolescencia, Estella se dedicó a crear disfraces perfectos para cometer las fechorías de la banda que forma junto a Jasper y Horace. Con gran intuición y talento en su confección de nuevas prendas, su deseo por convertirse en diseñadora se siguió alimentando con el paso del tiempo. Un buen día, el obsequio de cumpleaños de Jasper la acerca a la glamorosa Baronesa (Emma Thompson), la mejor diseñadora de Londres. En adelante la adolescente punk-rock, arma las piezas del rompecabezas de su vida con un tono oscuro, increíblemente seductor, hasta convertirse en Cruella, un personaje que al igual que su cabellera, se debate entre dos bandos claramente definidos.

A continuación, encontrarás 10 frases destacadas:

“Eso no sigue el patrón. Necesitas seguir un patrón para hacer cosas”, dice Catherine, y su hija de desacuerdo responde: “Eso es espantoso”.

“Ser un genio es una cosa, pero educar un genio… es un desafío diferente”.

Voz en off de Cruella

 “Wow, luces fabuloso”, Dice Cruella a Artie (John McCrea), quien responde: “Lo oigo todo el día, supongo que es cierto”. Cruella incrédula continúa: “¿Cómo te va en la calle luciendo así?”,y Artie responde: “Recibo algunos maltratos o insultos claro, pero me gusta decir que la normalidad es el insulto más cruel y al menos no me acusan de eso”.

“Permíteme darte un consejo: Si necesitas hablar de poder, no lo tienes”, dice la Baronesa a Cruella quien replica: “No lo tengo, por eso debo hablar del tema, por eso vine”.

“Dicen que el duelo tiene cinco etapas: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Quisiera agregar una más: venganza”.

Voz en off de Cruella

“Gracias”, dice Cruella y la Baronesa responde: “La gratitud es para los perdedores”. Cruella cierra la conversación: “Buen consejo, gracias”.

“Brindemos por mí” dice la Baronesa y Cruella ríe irónica por cuanto sigue la anfitriona: “¿Por quién más iba a brindar?”, rápidamente Cruella responde: “Por mí. Por crear tu pieza insignia”. La jefa de la joven continúa: “Eres de gran ayuda para mi, eso es todo. Tan pronto como dejes de serlo serás polvo”. Cruella continúa con el mismo tono inicial de la conversación: “Que charla tan inspiradora, gracias”. La Baronesa cierra el tema: “No puedes preocuparte por los demás. Todos ellos son obstáculos. Si te importa lo que quieren o sienten los obstáculos, estás muerta. Si algo o alguien me hubiera importado, podría haber muerto como muchas mujeres brillantes, con un cajón repleto de genialidades invisibles y un corazón lleno de triste amargura”.

“Soy Cruella. Nací brillante. Nací mala, y un poco loca. No soy como ella, soy mejor”.

Dice Cruella conversando con la fuente que asocia con su madre.

“Una buena falda les salva la vida a las chicas; recuerden eso”.

Voz en off de Cruella

La película es retorcida porque se aleja de la premisa original para neutralizar a la villana sedienta de un abrigo con piel de dálmatas. Sin embargo, trae un producto peculiar que más allá de ser una historia de origen, es una especie de reinicio de Cruella de Vil.

En el caso del resto de personajes, también se tomaron un par de licencias en orden de ser inclusivos. Tal es el caso de Anita, así como el de Artie, quien además de ser un cast maravilloso para cualquier adaptación de David Bowie, funciona como recordativo de la época. Ver a Emma Thompson y Emma Stone rindiendo tributo a Glenn Close, la primera gran protagonista de este live-action, funciona perfecto, tal vez en parte porque la propia Close figura entre los productores ejecutivos, al igual que Stone. Aunque es inevitable recordar la película “El Diablo viste de Prada” con el personaje de la Baronesa, Thompson consigue su espacio a título personal. La fotografía es una delicia. Ni hablar del outfits, son una pasada; el trabajo de Jenny Beavan se siente como fuerte candidato a mejor vestuario en la próxima temporada de premios.

Mis desacuerdos con la cinta son, en primera la larga duración; segundo el apoyo desmesurado en la banda sonora; seguido por el salto en el tiempo sinsentido. Si pasaron solo diez años ¿cómo llegamos a unos chicos en medio de sus 20? No obstante, tal vez sea yo una de las pocas personas que repara en ese detalle. Ultimadamente el resultado de esta mezcla de estilos y contrastes es entretenido, aunque no memorable.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: