Críticas

Élite 4: 16 frases con caras frescas y un nuevo misterio

“Deja de librar las batallas de los demás y céntrate en las tuyas”.

Esto También Es.- Los estudiantes de Las Encinas vuelven en una nueva temporada inclusiva, divertida y con ese toque de intriga que nos ha mantenido pegados a la pantalla. La cuarta temporada de Élite está dominada por las nuevas caras, el exceso y el caos emocional.

Como es de costumbre en la serie española de Netflix, al inicio nos muestran un crimen. Hay un cuerpo ahogado, una investigación policial, y todos parecen ser sospechosos. Capítulo tras capítulo nos van arrojando pistas, para deducir quién es el culpable. Pero primero, debemos conocer a estas nuevas caras y cómo se vinculan con los personajes que ya conocíamos.

Benjamín (Diego Martín) llega para poner orden como el nuevo director de Las Encinas, y sus hijos vienen para llevarle la contraria. Ari (Carla Díaz) es la favorita, la hija perfecta que con unas copas de más se olvida de quién es. Ella se debate constantemente entre sus sentimientos por Samuel (Itzan Escamilla) y Guzmán (Miguel Bernardeau), quienes a su vez traicionan su amistad mutua, para luchar por ella.

El segundo hijo es Patrick (Manu Ríos), un joven que siempre se sale con la suya, y ha puesto en su radar la relación de Ander (Arón Piper) y Omar (Omar Ayuso). Los tres quedan atrapados en un triángulo amoroso, que como aprendimos en temporadas anteriores, no hay manera de llevarlo a feliz término.

Por último, la hija más pequeña, Mencía (Martina Cariddi). La oveja negra de los “Benjamines”, escapa de casa y hace desastre, pero luego de conocer a Rebeka (Claudia Salas) no puede apartar su mirada de ella. Al instituto también llega el príncipe Phillipe (Pol Granch), que se encapricha con la limpiadora Cayetana (Georgina Amorós), pero su perturbado pasado toma protagonismo en la relación. Disfruta a continuación de 16 frases destacadas de sus ocho episodios:

En sus propias palabras, el colegio lleva dos cursos cuesta abajo y sin frenos. Y él viene para enderezarlo, empezando desde hoy mismo”.

Azucena (Elisabet Gelabert) a Ander.

Como en cualquier familia, cada vez que uno de sus miembros va mal, el padre corre raudo a ayudarle. Y creo que podemos estar de acuerdo en que Las Encinas lleva un par de cursos que no va por donde debería”.

Benjamin a los chicos de Las Encinas el primer día de clases.

Pero ¿tú eres lesbiana ahora o qué?”. Pregunta Ari a Mencía, ella le responde: “Pues no. No soy de ponerme etiquetas ni a mí ni a lo que hago ni a lo que siento”.

Deja de librar las batallas de los demás y céntrate en las tuyas. Dicho lo cual, argumentaste con soltura, fuiste conciso, directo, expusiste con claridad y, aunque tiraste un poco demasiado de emoción, no estuvo mal jugado. A mí nunca me va a sobrar un alumno que sabe qué hacer con la palabra”.

Benjamín a Samuel.

Ya sé que lo sientes, ¿no te jode? No hagas nada. Ya lo hiciste todo. Me jodiste, me mentiste, me humillaste. ¿Qué más quieres? ¿Más?” Rebeka a Samuel, él le responde: “No te cierres a otra persona porque yo te jodiera. Que yo fuese un gilipollas no quiere decir que el resto lo sea”.

Yo entiendo perfectamente que una limpiadora debe sentirse atraída hacia un príncipe como una mosca a la miel. Pero no está hecha la miel para la boca del asno. No te acerques a quien no te corresponde”.

Ari a Cayetana.

En la tontería esa de las medias naranjas la verdad es que no creo mucho”. Omar a Patrick, él le responde: “¿Lo tuyo con Ander qué es? ¿Sabes cuando follas con alguien le miras? Y, de repente, el tiempo se para. Como por cinco segundos, no existe nada más que él. Luego va y se te escapa una sonrisa. Claro que lo crees. Porque a vosotros os ha tocado vivirlo en esta vida”.

Si has pasado por un cáncer, lo relacionas todo con él. Primero lo niegas, pero luego no puedes parar de nombrarlo. Casi siempre de una manera más forzada. Pero en el caso de estos cuatro, la comparación es perfecta. Los putos Benjamines. Lo pudrieron todo. Como una metástasis”.

Ander al inspector que investiga el nuevo caso.

Lo nuestro nunca va a funcionar. Tu eres un principe y yo soy la puta limpiadora. En ningún planeta o universo paralelo esto hubiera funcionado… Igual esa persona detrás del título no me interesa. Igual me acerqué a esa persona porque era un príncipe y, tú te acercaste porque era una presa fácil”.

Cayetana a Phillipe

La gente comete errores, y no tiene nada que ver contigo. No es lo que tú hagas o dejes de hacer. Es solamente nuestra culpa. Que los demás seamos gilipollas no quiere decir que tu lo seas. Sino todo lo contrario”.

Samuel a Rebeka

De qué estás hablando, ¿de personas o de números? Hablas de números porque solo así puedes despersonalizar… Eso es lo que pasa al reducir a la gente en etiquetas. Te cargas su humanidad de un plumazo. Como con los números”.

Samuel en un debate con Ari, frente a Benjamin.

Ahora es lo peor. Piensas que nunca se te irá ese nudo del estómago. Pero un día el nudo empieza a aflojarse y cada vez duele menos. Hasta que, de repente, te das cuenta de que no has pensado en él todo el día. Y no eres capaz de recordar por qué dolía tanto”.

Azucena a Omar.

Como todas las artes, el debate representa la vida misma. Puedes cargarte de argumentos y razones, puedes prepararte hasta la extenuación, puedes sentir que eres superior e indestructible. Pero siempre va a aparecer algo inesperado que va a atravesar tu escudo protector. Es ahí, cuando descubres lo débil que eres, te das cuenta de que todo lo que pensabas sobre ti, todo lo que habías preparado no sirve absolutamente para nada”.

Benjamin a Samuel.

Puedes salir corriendo, lloriquear y esconderte detrás de una excusa que no tiene nada que ver contigo, como lo de tu hermano o puedes revolverte y luchar por sacar lo que quieres ser”.

Benjamin a Samuel

Todos tenemos derecho a cagarla. Lo que pasa es que se puede soltar cuerda cuando los hijos responden. ¿Y si no es así? ¿De qué sirve? La cuerda que les das es con la que al final se ahorcan

Benjamin a Guzman.

Da igual que la gente que queremos nos haga daño una vez. No nos apartamos. Nos dejamos meter puñetazos en la barriga y aguantamos. Por la gente que queremos, lo que haga falta. ¿Sabes en qué no nos parecemos? En que yo soy de las que espera que la gente que quiero se dé la hostia y vuelva con el rabo entre las piernas. Pero tú no eres capaz de quedarte quieta si sabes que se van a dar la hostia”.

Sandra (Eva Llorach) a Rebeka.

Además de problemas sentimentales, lo que abunda en esta serie es el sexo. En esta temporada, profundizan un poco en el tema de las fantasías y el consentimiento. Además el tema de las clases sociales sigue siendo parte importante en las relaciones de estos estudiantes, a Samuel, Omar y Cayetana, le recuerdan constantemente que ese no es el lugar al que pertenecen.

Esta temporada tuvo mucha vida gracias a los nuevos personajes, llegaron con todo para posicionarse como los nuevos favoritos. Pero aún el misterio y las complicaciones abundan para los estudiantes de Las Encinas, y tendremos que descubrir cómo terminan el año escolar en una próxima temporada, porque muchos asuntos quedaron pendientes.

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